No hacemos el mismo robot dos veces. Lo que un sistema puede ver depende de dónde opera, así que cada plataforma tiene sus propios robots, construidos desde cero para lo que allí se ve. Empieza por elegir tu terreno.
Contratos del CME con brokers regulados en Estados Unidos y compensación central. Aquí el robot no lee el precio: lee el order flow —quién paga, quién aguanta y quién retira su liquidez del libro—.
Índices, metales y divisas, con la plataforma más extendida que hay y desde cuentas pequeñas. Su motor busca patrones sobre años de datos de mercado y solo dispara cuando la lectura se repite.
Son productos independientes. Un robot de una plataforma no es la versión de ninguno de la otra, y su historial no dice nada del otro: operan mercados distintos, con información distinta. Por eso los catálogos van separados y nunca vas a ver aquí una comparación entre ellos.
Puedes recorrer las fichas enteras mientras tanto. Cuando abramos licencias avisamos primero a quien esté en la lista, y por plataforma: solo te escribimos de lo que te interese.